Termina, con la entrega de hoy, esta serie con la que he querido recuperar un texto que venía que ni pintado para este blog, y con la cual, por más que se trate de un texto falangista, no he querido herir ningún tipo de sensibilidades ni recuperar un pasado demasiado reciente y doloroso, sino tan solo traer por aquí un texto caduco, en buena manera retrógrado y machista, que sin embargo creo que tiene mucha validez para comprender cómo se pensaba y cómo se aconsejaba a las amas de casa hace más de cincuenta años, para que afrontaran las pequeñas “crisis” de la vida doméstica. Y quien haya seguido el texto conmigo, habrá podido comprobar que muchos de esos pequeños consejos hogareños de ahorro, siguen estando bastante presentes en los conservadores telediarios y publicidades moralistas.
6. Economía familiar: necesidad, objetivos, disciplina, flexibilidad, prevención
(continuación)
No te desesperes, la primer semana va hacer la más crítica y desesperante, pero vale la pena porque de ahí vas a tomar experiencia y en el futuro serás más organizado.
Esa misma noche, o al otro día, toma un calendario y observa el siguiente mes, es decir si estás en mayo vamos a trabajar sobre junio, porque mucho gastos y entradas ya han ocurrido.
Si le pagan en semanas o quincenas se le pondrá como titulo esa semana o esa quincena, por ejemplo: “semana del primero de mayo al 7 de mayo del 2003″, esto le servirá de referencia para otros meses,y ya con este título comience a escribir los gastos que sabe que son seguros en esa semana o quincena, como renta, luz, agua, teléfono, servicios de cable, servicios de Internet, telefonía celular, transportes -incluyendo el pasaje que utilizan para trasladarse a su trabajo o a la escuela o simplemente para dar la vuelta los fines de semana, colegiaturas -deberemos considerar pagos de los colegios, clubs, o alguna actividad extraescolar que lleven nuestros hijos-. Estos, junto con la alimentación, serán siempre nuestros gastos fijos del hogar
Como no todos se pagan en un solo periodo, es necesario también en otra hoja realizar el encabezado de las siguientes semanas que restan en el mes o la siguiente quincena y dividir los gastos fijos conforme sean sus fechas de pagos.
Luego confrontaremos la sumatoria de los fijos contra nuestra entrada o entradas de dinero, para ver cuánto nos ha sobrado -que esperemos que así sea-.
A continuación, nos ocuparemos de los gastos variables, es decir los que solamente en algunas ocasiones los llevamos a cabo: bodas, cumpleaños, bautizos, vacaciones, impuestos, impuestos sobre el trabajo y gastos médicos que hayamos contratado como hospitalizaciones o enfermedades, en ocasiones también tenemos gastos funerarios que se pagan con anticipación y que salen más económicos, así como los seguros de vida, y de la misma manera se dividen en función de la fecha en la que se deben pagar.
Recién cuando hayamos hecho todo esto, lo que nos ha sobrado lo podremos emplear en ahorrar para vacaciones, o para llevar a cabo algún mantenimiento en nuestra casa, como pisos, pintura, accesorios, etc. Sabemos que en la actualidad no sobrará mucho o solamente podremos salir de vacaciones una sola vez al año, pero que sea inolvidable y tomando en cuenta que en este caso también es necesario planificar, según el número de personas que irán y los gastos como comida y pasajes, así como diversiones.
Es cosa de ser flexibles, y apegarnos lo más posible a nuestro presupuesto… pero sin exagerar que vida solo hay una y hay que vivirla bien pero ahora, el mañana es incierto.
Esto no crean que a la primera va a resultar como si fuera receta de cocina, o formula mágica. Es cuestión de maestría y agilidad mental que van ir obteniendo con la práctica.
Tampoco quiere decir que ya lo hicieron y ya no se modifica. En ocasiones habrá que modificar una parte de nuestro presupuesto, y puede que esto nos lleve a modificar el siguiente, pero no hay que perder de vista que existen eventualidades.
No se desanimen si el ahorro es poco, mejor que sea constante aunque sea poco. No serviría de nada que fuera mucho si a veces ya no lo podemos realizar, pues aunque sea una moneda hay que rescatar.